TEPT complejo
El TEPT complejo es un diagnóstico de la CIE-11 que suma a los síntomas del TEPT tres alteraciones persistentes: desregulación emocional, autoconcepto negativo y dificultades sostenidas en las relaciones. Suele seguir a un trauma prolongado y repetido del que fue difícil escapar.
También conocido como: TEPT-C, CPTSD, trauma complejo
Qué añade al TEPT
La CIE-11 introdujo el TEPT complejo (TEPT-C) como diagnóstico independiente. Requiere los tres grupos de síntomas del TEPT más tres alteraciones en la organización del sí mismo:
- Desregulación emocional. Reacciones intensas ante estímulos menores, dificultad para calmarse, o el extremo opuesto: embotamiento y desconexión afectiva.
- Autoconcepto negativo persistente. Creencias arraigadas de inutilidad, culpa o vergüenza, vividas como descripciones de la propia identidad.
- Dificultades relacionales. Problemas sostenidos para sentir cercanía, confiar o mantener vínculos.
Contexto típico de origen
El TEPT-C se asocia con exposición prolongada y repetida en situaciones de difícil escape: maltrato en la infancia, violencia doméstica sostenida, cautiverio o tortura. El factor crítico no es solo la duración, sino la imposibilidad de huir y, con frecuencia, que el daño proviniera de una figura de la que se dependía.
Por qué la distinción cambia el tratamiento
Si solo se tratan las reviviscencias sin atender la desregulación y el autoconcepto, el trabajo suele desestabilizar. El TEPT-C requiere de forma habitual una fase de estabilización más extensa antes de procesar los recuerdos, y atención explícita al vínculo terapéutico.
Confusión diagnóstica frecuente
El TEPT-C comparte rasgos con el trastorno límite de la personalidad y con cuadros depresivos, lo que produce diagnósticos erróneos. La evaluación cuidadosa de la historia de trauma es determinante.